Acapulco, Guerrero.- La minería ha dejado de ser únicamente una actividad económica para convertirse en un elemento central de la seguridad nacional, la competitividad industrial y la geopolítica mundial, afirmó Armando Ortega Gómez durante su participación en el Foro Guerrero Minero 2026.
El especialista explicó que las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China han provocado una profunda reconfiguración de las cadenas globales de suministro, particularmente en el mercado de los llamados minerales críticos, insumos indispensables para la fabricación de semiconductores, inteligencia artificial, centros de datos, vehículos eléctricos, sistemas de defensa y tecnologías asociadas a la transición energética.
China y Estados Unidos: la disputa que cambió el mercado mundial de minerales
Ortega Gómez señaló que las restricciones impuestas por China a la exportación de diversos minerales estratégicos han encendido las alertas en Estados Unidos, país que depende en distintos grados del suministro de estos recursos para mantener operativas industrias clave.
Explicó que esta situación ha dado origen a una nueva competencia geopolítica en la que el control de los minerales críticos se ha convertido en un asunto de seguridad nacional.
“Estados Unidos descubrió que es altamente vulnerable a la dependencia de China en materia de minerales estratégicos”, afirmó.
Agregó que esta realidad ha impulsado a Washington a buscar acuerdos internacionales y nuevas fuentes de suministro que garanticen el acceso a materias primas fundamentales para su industria tecnológica, militar y energética.
Los minerales críticos, esenciales para la economía del futuro
Durante su exposición, destacó que minerales como las tierras raras, el cobre, el litio, el germanio, el galio y otros elementos estratégicos son indispensables para el desarrollo de tecnologías avanzadas.
Estos recursos son utilizados en la fabricación de vehículos eléctricos, baterías, centros de datos, sistemas de inteligencia artificial, semiconductores, equipos de telecomunicaciones y aplicaciones de defensa.
Por ello, aseguró que la demanda global de minerales continuará creciendo durante las próximas décadas, impulsada por la digitalización, la transición energética y la automatización industrial.
Norteamérica busca construir una cadena regional de suministro
El especialista sostuvo que el desafío para Estados Unidos, Canadá y México ya no consiste únicamente en extraer minerales, sino en desarrollar una cadena de valor completa dentro de la región.
Explicó que durante años gran parte de los minerales producidos en América fueron enviados a Asia para su refinación y procesamiento, permitiendo que China consolidara una posición dominante en etapas estratégicas de la cadena productiva.
Actualmente, la prioridad es fortalecer las capacidades regionales de exploración, extracción, refinación, manufactura, reciclaje y procesamiento avanzado para reducir la dependencia de proveedores externos.
“No basta con tener los minerales. El reto es generar valor agregado dentro de Norteamérica”, señaló.
México ocupa una posición estratégica en la nueva geopolítica minera
Ortega Gómez destacó que México cuenta con una de las industrias mineras más importantes del mundo y ocupa posiciones relevantes en la producción de plata, cobre, zinc, fluorita y otros minerales estratégicos.
Consideró que esta riqueza mineral coloca al país en una posición privilegiada dentro de la estrategia de integración económica de Norteamérica.
Además, subrayó que México participa de manera creciente en cadenas de suministro vinculadas a sectores como el automotriz, la manufactura avanzada y la transición energética.
“México no es un actor periférico en esta transformación; es un jugador estratégico por derecho propio”, afirmó.
Certidumbre jurídica y nuevas inversiones, los grandes desafíos
El especialista advirtió que el potencial minero del país enfrenta importantes retos relacionados con la certeza regulatoria y la atracción de inversiones de largo plazo.
Indicó que muchos proyectos mineros requieren años de planeación, exploración y desarrollo antes de entrar en operación, por lo que los inversionistas buscan condiciones estables y reglas claras.
Asimismo, señaló que una parte importante de las minas actualmente en operación son proyectos maduros que requieren nuevas campañas de exploración para ampliar reservas y extender su vida útil.
En este contexto, consideró fundamental fortalecer los mecanismos que permitan atraer nuevos participantes e impulsar inversiones en exploración minera.
La revisión del T-MEC abre una oportunidad para la minería regional
Ortega Gómez reveló que organizaciones mineras de México, Estados Unidos y Canadá han planteado la posibilidad de incorporar dentro de la revisión del T-MEC un capítulo específico sobre minerales críticos y cadenas de suministro estratégicas.
La propuesta contempla mecanismos para facilitar el comercio regional, fortalecer la cooperación entre los tres países, agilizar procesos regulatorios y promover proyectos conjuntos de infraestructura y financiamiento.
También busca impulsar sistemas de trazabilidad y certificación que permitan garantizar el origen responsable de los minerales utilizados por las industrias norteamericanas.
Inteligencia artificial, centros de datos y transición energética impulsarán la demanda
El experto afirmó que la revolución tecnológica que vive el mundo está generando una demanda sin precedentes de minerales estratégicos.
Explicó que sectores como la inteligencia artificial, los centros de datos, la electromovilidad, las energías renovables y la automatización industrial requerirán cantidades crecientes de cobre, tierras raras y otros minerales especializados.
Por ello, consideró que los países capaces de asegurar el suministro y procesamiento de estos recursos tendrán ventajas competitivas significativas en la economía global.
México tiene una oportunidad histórica
Al concluir su participación, Armando Ortega Gómez señaló que México cuenta con los recursos naturales, la ubicación geográfica y la integración económica necesarias para convertirse en un actor fundamental dentro de la nueva arquitectura industrial de Norteamérica.
Sin embargo, advirtió que aprovechar esta oportunidad dependerá de la capacidad del país para generar certidumbre, atraer inversiones, fortalecer la exploración minera y avanzar hacia etapas de mayor valor agregado dentro de la cadena productiva.
“La minería será una de las bases de la nueva economía mundial. La oportunidad existe y está frente a nosotros; el reto es aprovecharla”, concluyó.



