Derrumbe en la mina Santa Fe: rescate contrarreloj en El Rosario, Sinaloa

El Rosario, Sinaloa.
El derrumbe ocurrido en la mina de oro Santa Fe, operada por Industrial Minera Sinaloa S.A. de C.V. (IMSSA), ha encendido las alertas en el sector minero y movilizado un operativo de rescate de gran escala en la zona serrana del municipio.

El accidente se registró la tarde del 25 de marzo de 2026, en un complejo subterráneo ubicado entre las comunidades de Los Arrayanes y El Chele, a unos kilómetros de la sindicatura de Cacalotán. En ese momento, una cuadrilla de 25 trabajadores realizaba labores en el interior de la mina. Tras el colapso, 21 lograron evacuar por sus propios medios o con apoyo de sus compañeros, mientras que cuatro mineros quedaron atrapados en los niveles inferiores.

Datos clave del incidente:

  • Fecha: 25 de marzo de 2026
  • Hora: ~15:00 hrs
  • Mina: Santa Fe (oro)
  • Empresa: Industrial Minera Sinaloa S.A. de C.V. (IMSSA)
  • Trabajadores en sitio: 25
  • Evacuados: 21
  • Atrapados: 4

Industrial Minera Sinaloa S.A. de C.V. (IMSSA) es una empresa mexicana de capital privado dedicada a la exploración y explotación de metales preciosos, principalmente oro y plata. Con sede administrativa en Mazatlán, ha mantenido operaciones en el sur de Sinaloa y zonas cercanas a Durango por más de una década, consolidándose como un actor relevante en la economía local de El Rosario. A diferencia de grandes corporativos, se trata de una compañía de escala regional con operación subterránea y fuerte presencia en comunidades como Cacalotán y El Chele.

Datos relevantes de la empresa:

  • Inicio de operaciones en Santa Fe: 2012–2014
  • Capacidad de procesamiento: 200 a 450 toneladas por día
  • Método de extracción: subterráneo
  • Minerales principales: oro y plata
  • Empleo directo: 25 a 50 trabajadores por turno

Los análisis técnicos preliminares apuntan a una falla en la geomembrana de una presa de jales como el origen del accidente. Esta ruptura habría permitido la filtración de material lodoso hacia el interior de la mina, generando un proceso de erosión interna que debilitó la estructura de las galerías y bloqueó las principales rampas de acceso.

Este tipo de incidentes pone en evidencia la relevancia del manejo adecuado de residuos mineros, particularmente en operaciones subterráneas donde cualquier alteración en las condiciones geotécnicas puede tener consecuencias críticas.

A cuatro días del derrumbe, los trabajadores atrapados no han sido localizados y no se ha logrado establecer comunicación directa con ellos. Sin embargo, las condiciones dentro de la mina mantienen abierta la posibilidad de encontrarlos con vida, ya que el avance del material fue gradual y los sistemas de ventilación continúan operando en zonas no colapsadas, lo que permite la circulación de oxígeno.

Las labores de rescate se desarrollan bajo un operativo coordinado por autoridades federales y estatales, con la participación de cuerpos de emergencia, fuerzas armadas y especialistas en rescate minero. La complejidad del terreno y las condiciones internas de la mina han requerido una intervención técnica de alto nivel.

Recursos desplegados:

  • Más de 300 rescatistas
  • 42 unidades de maquinaria pesada
  • Perforación vertical de hasta 300 metros

La estrategia de rescate se centra en estabilizar las zonas afectadas, remover el material que bloquea los accesos y garantizar condiciones seguras para el avance de los equipos. Para ello, se utilizan mezclas especiales de cemento y resinas, mientras se mantiene una supervisión geológica constante para evitar nuevos colapsos.

En paralelo, se ha instalado un Puesto de Comando Unificado que coordina las acciones en la zona y brinda atención a las familias de los trabajadores, quienes permanecen a la espera de información.

Más allá de la emergencia inmediata, este accidente vuelve a colocar en el centro del debate los retos estructurales de la minería en México. La seguridad operativa, el manejo de presas de jales y la supervisión técnica son elementos fundamentales para garantizar la sostenibilidad de una industria clave para el desarrollo económico del país.

El caso de la mina Santa Fe refleja que la minería no solo implica producción, sino una responsabilidad permanente con la vida de quienes trabajan en ella. Hoy, la prioridad es una: avanzar en el rescate y mantener la esperanza de encontrar con vida a los cuatro mineros atrapados.

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