- Napoleón Gómez Urrutia destaca unidad sindical global, denuncia prácticas empresariales y exige solución a huelgas históricas
Ciudad de México, 4 de mayo de 2026.– El Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana llevó a cabo su XLIV Convención General Ordinaria en el Hotel Hilton de la capital del país, con la participación de líderes sindicales nacionales e internacionales, autoridades gubernamentales, legisladores y representantes del sector empresarial.
El evento fue encabezado por Napoleón Gómez Urrutia, presidente y secretario general del sindicato, quien subrayó que la convención representa un espacio clave para la toma de decisiones del movimiento obrero, más allá de un acto estatutario, al reunir a una de las organizaciones sindicales más importantes del país con 92 años de historia.
En el presidium destacaron figuras como Roxanne Brown, presidenta internacional de United Steelworkers; Atle Høie, secretario general de IndustriALL Global Union; Mariano Hoya Cayuela, secretario general de UGT FICA España; y Pedro Rivero González, director general de Autlán y presidente de la Cámara Minera de México (CAMIMEX), entre otros representantes sindicales, empresariales e institucionales.

Unidad sindical y respaldo internacional
Durante su mensaje, Gómez Urrutia destacó la presencia de organizaciones internacionales como la Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera, International Transport Workers’ Federation, United Auto Workers y Comisiones Obreras, señalando que la solidaridad global ha sido clave en momentos críticos para el sindicato.
Reconoció particularmente el respaldo de United Steelworkers durante periodos de persecución política en México, destacando que estas alianzas han permitido consolidar un bloque sindical internacional bajo el principio de que “un ataque contra uno es un ataque contra todos”.
Asimismo, advirtió sobre el avance de gobiernos de derecha y ultraderecha a nivel global, lo que —dijo— obliga a fortalecer la unidad del movimiento obrero para defender los derechos laborales.
Críticas a AHMSA y Grupo México
El líder minero lanzó fuertes cuestionamientos a Altos Hornos de México (AHMSA), cuya quiebra atribuyó a corrupción, mala gestión y traición sindical, señalando que el colapso de la empresa ha generado un grave problema social al afectar a miles de trabajadores y sus familias.
En paralelo, criticó a Grupo México por su falta de voluntad para resolver conflictos laborales históricos en Taxco, Guerrero, y Sombrerete, Zacatecas, donde existen huelgas de casi 19 años. Afirmó que estos casos ya no representan un problema económico, sino un tema humano.
Gómez Urrutia calificó a la empresa como una de las menos éticas a nivel internacional y acusó a su presidente, Germán Larrea Mota Velasco, de mantener una postura “represiva” y de negarse a resolver las demandas laborales. Además, solicitó la intervención de la autoridad laboral para atender estos conflictos, así como el caso de una mina de grafito en Oaxaca con más de 23 años en huelga.

Agenda laboral y retos futuros
Durante su intervención, el dirigente sindical reiteró que la riqueza del país es generada por las y los trabajadores, denunciando la desigualdad en su distribución y la persistencia de condiciones inequitativas.
También destacó avances legislativos en materia laboral, como la prohibición de la subcontratación abusiva y la reducción gradual de la jornada laboral, al tiempo que subrayó la necesidad de continuar modernizando el marco jurídico.
En cuanto a los desafíos futuros, advirtió sobre el impacto de la inteligencia artificial, la automatización y la digitalización, señalando que estas herramientas deben utilizarse como aliadas del trabajo digno y no como mecanismos de exclusión o “esclavitud moderna”.
Llamado a la unidad y participación política
Finalmente, Gómez Urrutia llamó a fortalecer la participación política de la clase trabajadora para garantizar una representación real en los espacios de decisión, impulsar reformas y defender los intereses colectivos.
La convención —señaló— debe servir para actualizar estatutos, consolidar la unidad sindical y preparar al gremio frente a los desafíos nacionales e internacionales, reafirmando el compromiso de seguir luchando por la dignidad, la justicia y los derechos laborales.



