- Durante cuatro días, estudiantes de los tres planteles del Centro Educacional La Caridad participaron en dinámicas recreativas, concursos y actividades que fortalecieron la creatividad, la convivencia y el aprendizaje.
Lo que inició como una jornada escolar habitual terminó convirtiéndose en una semana llena de sombreros vaqueros, dinosaurios inflables, pijamas, disfraces y actividades creativas para 576 alumnos de los tres planteles del Centro Educacional La Caridad (CEC), en Nacozari, perteneciente a los Centros Educativos de Grupo México.
Del 27 al 30 de abril, estudiantes de primaria y preescolar participaron en diversas jornadas temáticas organizadas para celebrar el Día del Niño mediante actividades enfocadas en el aprendizaje, la convivencia y la imaginación.


En la Primaria CEC, un maestro sorprendió a los alumnos al recorrer el patio con sombrero vaquero y una jaula vacía, anunciando que esa no sería una semana cualquiera. Mientras tanto, en el Jardín de Niños La Caridad I, los pequeños asistieron con lentes de colores y accesorios llamativos, y en el plantel Caridad III un dinosaurio T-Rex inflable apareció para bailar junto a los estudiantes, convirtiéndose en uno de los momentos más memorables de la celebración.
Durante la semana se llevaron a cabo actividades como Día Vaquero, Día de Pijamas, Día Descombinado, dinámicas deportivas y una Fiesta de Cierre. Cada jornada fue adaptada según la edad de los estudiantes e incluyó concursos, coreografías, cuentacuentos, piñatas, arte colectivo y hasta la coronación de rey y reina en preescolar.
“Esta semana nos recordó que la alegría también es parte del currículo. Cuando un niño llega feliz a la escuela, llega con ganas de aprender”, destacó Lizett América Apodaca Núñez, directora del Jardín de Niños La Caridad I.
Uno de los momentos más creativos se vivió durante el “Día Descombinado” en la Primaria CEC, donde los alumnos debían llevar el recipiente de agua más original posible y participar en el reto “De todo, menos mochila”. Garrafones, jarras de vidrio y recipientes poco convencionales desfilaron entre risas y muestras de creatividad.
Además de fomentar la diversión, las actividades contribuyeron al desarrollo integral de los estudiantes. A través de los disfraces, juegos de roles y dinámicas grupales, los alumnos fortalecieron habilidades como la expresión creativa, la autoconfianza, la convivencia, la escucha activa y el respeto.
Las familias también participaron activamente en la organización de algunas actividades, fortaleciendo el vínculo entre escuela y comunidad en un ambiente de celebración y aprendizaje compartido.





