Cananea, Sonora. – La Sección 65 del Sindicato Minero Nacional lanzó un contundente comunicado en el que, si bien reconoce la “ventana de esperanza” abierta por la Presidenta Claudia Sheinbaum, arremete contra la inoperancia del Secretario del Trabajo, Marath Baruch Bolaños López, a quien acusa de ser un “obstáculo” para la solución de su conflicto laboral de más de 18 años.
En el documento, dirigido a las más altas esferas del gobierno federal y estatal, el sindicato minero expresa su “más profundo y sincero agradecimiento” a Sheinbaum Pardo, a la Secretaria de Gobernación, Rosa Ícela Rodríguez, y al Gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, por la atención y el compromiso demostrado. Destacan que el liderazgo de la Presidenta ha generado una expectativa de solución que antes no existía.
El núcleo del mensaje es una dura recriminación al titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS). Los mineros afirman que, mientras la Presidenta muestra disposición, el licenciado Bolaños López “parece estar en una sintonía diferente, desatendiendo sus directrices”.
La acusación es grave: lo señalan de replicar las “mismas prácticas que tanto daño” han hecho en el pasado y lo comparan directamente con Javier Lozano Alarcón, ex secretario del Trabajo de la administración de Felipe Calderón, conocido por su postura confrontativa con los sindicatos. “Su papel debería ser el de un aliado de los trabajadores, no el de un burócrata”, exigen.
Un Ultimátum: Diálogo o Movilización
El comunicado deja claro que la paciencia de los 657 agremiados y sus familias se ha agotado. La dirigencia sindical describe la situación no como una simple demora burocrática, sino como un “castigo prolongado” que ha llevado a la pérdida del patrimonio y la dignidad de los trabajadores.
Por ello, plantean un ultimátum: solicitan la intervención directa de la Presidencia para destrabar las negociaciones y lograr un acuerdo justo. Se declaran abiertos al diálogo, pero advierten que si la postergación persiste, “nos veremos obligados a recurrir a la movilización social para hacer valer nuestros derechos”.
Con la firmeza que, aseguran, les da una lucha de más de 18 años, la Sección 65 de Cananea envía un mensaje claro al gobierno: exigen que las promesas de la Cuarta Transformación se materialicen en justicia para el movimiento obrero, empezando por la sustitución de las prácticas que atribuyen al actual responsable de la política laboral del país. La pelota, sugieren, está ahora en el campo de la STPS y de la propia Presidencia.


