Un análisis inédito destaca el impacto transversal de la industria minera, que aporta valor agregado a cadenas estratégicas de Norteamérica y genera salarios 30% superiores al promedio nacional.
Ciudad de México, 23 de septiembre de 2025. – La minería en México es mucho más que extracción: es una red de valor que conecta a 192 sectores económicos, genera 3 millones de empleos directos e indirectos y sostiene un ecosistema productivo que impacta a 14 millones de puestos de trabajo en total. Así lo revela el estudio “Relevancia del sector minero mexicano en el desarrollo económico nacional”, presentado por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) en colaboración con la Cámara Minera de México (CAMIMEX).

Encadenamientos productivos: La minería como eje multiplicador
El informe detalla que la minería actúa como un dinamizador clave de la economía a través de dos vías:
- Hacia adelante: Abastece a 123 ramas industriales que utilizan minerales como insumos básicos, con un valor de producción superior a los 10 billones de pesos.
- Hacia atrás: Se vincula con 26 sectores proveedores y 43 ramas de servicios, generando una red de valor que supera los 5 billones de pesos en producción.
“La minería no solo extrae; impulsa y arrastra a decenas de industrias, posicionándose como un pilar para la competitividad internacional de México”, señalaron los investigadores del CIDE.
Salarios competitivos y potencial fiscal
Los empleos directos en minería muestran una remuneración promedio de $22,518 mensuales, un 30% superior al promedio nacional y equivalente a 4.8 veces la línea de bienestar. Además, el estudio proyecta que un incremento del 10% en la productividad del sector generaría:
- $14,000 millones de pesos adicionales en contribuciones fiscales.
- 34,000 nuevos empleos directos.
Minería con valor agregado: México como socio estratégico de Norteamérica
El estudio destaca que más del 90% de las exportaciones mineras hacia Estados Unidos incorporan procesos de refinación y manufactura, lo que convierte a México en un proveedor esencial para cadenas industriales clave como la automotriz, electrónica y energética.
“La minería mexicana es la base de insumos estratégicos que fortalece la integración regional bajo el T-MEC”, afirmó Francisco Cervantes, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
Llamado a una política industrial minera
Los especialistas subrayaron la necesidad de una política industrial que promueva la innovación tecnológica, la sostenibilidad y la eficiencia regulatoria para maximizar el potencial del sector.
“La minería aporta el 8.7% al PIB industrial y es un motor de bienestar para comunidades rurales. Consolidarla es indispensable para el desarrollo nacional”, concluyó Alejandro Malagón, presidente de la CONCAMIN.
Conclusión:
El estudio del CIDE y CAMIMEX refrenda a la minería como un motor de prosperidad y integración productiva, cuyos encadenamientos trascienden fronteras y sectores, reafirmando su papel estratégico en el futuro económico de México.



