- Mediante un modelo de diálogo y corresponsabilidad, la empresa ha implementado proyectos de infraestructura, agua, género y energía limpia que responden a las necesidades expresadas por la población local.
Hidalgo.- En la Sierra Alta Hidalguense, el desarrollo no se impone, se construye. Bajo esta premisa, Autlán ha establecido un modelo de trabajo comunitario en el que autoridades locales, escuelas, organizaciones de la sociedad civil y vecinos definen e impulsan juntos proyectos que transforman positivamente su entorno. El resultado es una cartera de iniciativas sociales y ambientales concretas, alineadas con las necesidades reales de la región y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Infraestructura educativa y de agua: bases del bienestar comunitario
Uno de los proyectos más significativos se realizó en la localidad de Chipoco, municipio de Tlanchinol, donde se construyó una galera multifuncional en la Escuela Primaria “Narciso Mendoza”. Solicitada por estudiantes y docentes para protegerse de las inclemencias del clima, hoy es un espacio de uso múltiple que beneficia a más de 120 alumnos, 10 docentes y sus familias, siendo utilizado para actividades escolares, recreativas y asambleas comunitarias.
El acceso al agua ha sido otra prioridad. En Naopa, se construyó un tanque de almacenamiento de 40 mil litros que permite captar agua en temporada de lluvias y asegurar el abasto durante estiaje. A esto se suman la rehabilitación de redes hidráulicas en Naopa, Malila y Nonoalco, y la instalación de un sistema de bombeo solar en Tenango. En conjunto, estas obras benefician directamente a más de 500 personas y mejoran la gestión hídrica de la región.
Espacios públicos y prevención de la violencia: tejido social fortalecido
Para promover la salud y la convivencia, en Nonoalco se habilitó un gimnasio al aire libre y una zona infantil de uso comunitario. Además, en Naopa y Tlatzintla se imparten clases de zumba con alta participación de mujeres, fortaleciendo no solo la salud física, sino también los lazos comunitarios y el bienestar emocional.
Como parte de su compromiso con la igualdad, Autlán se integró a la Red Naranja, impulsando campañas de prevención de la violencia contra mujeres y niñas. Durante los “40 Días de Activismo”, se realizaron talleres y actividades en escuelas y comunidades, llegando a más de 2,500 personas. Mensualmente, se conmemora el Día Naranja con acciones continuas de sensibilización.
Sostenibilidad ambiental y autosuficiencia económica
En el rubro ambiental, en 2023 se entregaron 193 calentadores solares en Malila y San Bernardo, beneficiando a más de 500 personas con energía limpia y reducción de gastos en gas. Asimismo, se plantaron más de 1,200 árboles en centros de salud, escuelas y espacios públicos, con una tasa de supervivencia del 80%, gracias al cuidado coordinado con ejidatarios, jóvenes y autoridades.
El impulso a la autosuficiencia económica se ha dado mediante talleres impartidos en seis comunidades, donde más de 140 personas fueron capacitadas en cultivo de hongos, elaboración de conservas y creación de huertos familiares, fomentando el autoempleo y la producción sustentable.
Todos estos proyectos comparten un principio fundamental: el desarrollo con enfoque comunitario. La participación activa de la población ha sido la clave para lograr resultados tangibles y sostenibles, demostrando que la minería responsable puede y debe ser un catalizador de progreso compartido.


