Un taller práctico de primeros auxilios y manejo de extintores, realizado en colaboración con bomberos locales, fortalece la capacidad de respuesta vecinal y refuerza la cultura de la prevención.
GUERRERO NEGRO, B.C.S.- La seguridad es una tarea que se construye entre todos. Bajo esta consigna, vecinos de Guerrero Negro, personal de instituciones locales y voluntarios de Grupo México se reunieron en un taller práctico de Primeros Auxilios y Uso de Extintores, impartido en colaboración con el Heroico Cuerpo de Bomberos de la localidad.
La capacitación, lejos de ser solo teórica, sumergió a los participantes en ejercicios realistas que replicaron situaciones de emergencia. Aprendieron a distinguir los tipos de incendio (A, B, C) y, lo más importante, practicaron la técnica correcta para sofocar conatos de fuego usando extintores, transformando el conocimiento en una habilidad tangible y útil.

“Fue muy emocionante usar el extintor; sentí que estaba en un incendio de verdad y esta práctica me ayudó a saber cómo usarlo”, compartió María Guadalupe Villela Miranda, participante de la Casa de la Cultura. Su testimonio refleja el valor de una formación que empodera a los ciudadanos para ser los primeros respondedores en sus propios espacios.
La convocatoria reunió a un tejido diverso de la comunidad, incluyendo a personal de la Unidad de Especialidades Médicas (UNEME), el Centro Comunitario de Salud Mental, el Colegio Liberum y la empresa Kensal. Esta mezcla de sectores creó un espacio de aprendizaje único donde el objetivo común era claro: salvaguardar vidas.
“Gracias por compartirnos herramientas tan fáciles y prácticas para atender correctamente en caso de ser necesario”, expresó Karina Amao Hernández, de la UNEME, destacando la utilidad inmediata de los conocimientos adquiridos para su labor diaria en salud.
Este taller no es un hecho aislado. Se enmarca en un programa anual de prevención y preparación que Grupo México impulsa con sus voluntarios y la comunidad, especialmente de cara a las actividades masivas como los cursos de verano infantiles. La iniciativa demuestra que la minería responsable no solo se ocupa de la seguridad dentro de sus instalaciones, sino que extiende ese compromiso al vecindario, fortaleciendo la resiliencia de toda la comunidad.
La colaboración entre la empresa, los bomberos y las instituciones locales es un modelo de cómo la industria y la comunidad pueden trabajar de la mano para construir un entorno más seguro y preparado para todos.


